Claudio Lizana, el desafío de ser papá de seis hombres

El abogado Claudio Lizana nos cuenta lo que significa ser papá de este clan (con edades entre los 11 y 21 años). “Soy muy agradecido de contar con la compañía de ellos. En mi casa hay bastante energía masculina reunida y a veces me siento como un árbitro dirigiendo un partido de fútbol o de rugby. Fuera de broma, criarlos no ha sido complicado, porque los hombres somos más simples, más directos para decirnos las cosas y enfrentamos los temas sin recovecos”. Seguir leyendo

Claudio-Lizana-yp

Por Carolina Méndez, The Mama Store

Claudio nunca imaginó que sería papá de seis hijos y menos de tantos hombres. En sus planes siempre estuvieron tres o cuatro niños, sin embargo, sus expectativas se ampliaron. “En nuestro caso no fue una cuestión religiosa, ellos llegaron espontáneamente. Tener una familia numerosa es un compromiso muy grande, pues son seis almas que educar y guiar. Hemos sido afortunados en que todos sean sanos y muy buenos hijos”, advierte, reconociendo que le habría encantado tener una niñita para que hubiese aportado con su femineidad al mundo masculino que ha construido.

Este abogado está separado y cada vez que sus seis hijos comparten con él, fin de semana por medio, revolucionan su casa. Aquí, la parrilla siempre está prendida esperándolos y cuando se sientan juntos a la mesa, la escena puede resultar caótica, pero también muy entretenida. “Todos quieren hablar, conversan al mismo tiempo y se interrumpen unos con otros. Entonces trato de ordenar el debate, aunque no siempre me resulta, pero lo rico es que se genera mucho interés de todos en participar”, comenta. Y agrega que trata de motivarlos a pensar, para que tengan sus propias opiniones y sepan cómo defenderlas. “Frecuentemente les propongo un tema y lo debatimos juntos. Nos unen las discusiones en torno a la política o la historia, somos más bien intelectuales. Mis fortalezas como papá van por ahí, no en jugar fútbol con ellos; me encanta el deporte, pero soy malo para la pelota”, cuenta en tono de broma.

Los números pares tienen cabida en esta familia. Los seis hijos de Claudio nacieron cada dos años aproximadamente y comparten sus piezas en duplas. José Tomás (21), Pedro Pablo (19), José Antonio (17), Ignacio (15), Francisco (13) y Clemente (11) coinciden, a juicio de su padre, en que todos son cariñosos, responsables, inteligentes y disciplinados.

Los hermanos Lizana-Valdés son unidos; los más chicos, suelen heredar ropa o libros de los más grandes y los mayores organizan turnos para usar el auto; se apoyan y respetan unos con otros. “Ellos actúan como un clan y José Tomás, el mayor, es como un guía para los demás. Al ser muchos, están protegidos; tienen su mundo, son una unidad distinta a la de sus padres, tienen sus propios códigos”, explica.

Al hablar de la rutina de sus hijos, este abogado señala que entre los hermanos hay cooperación, pero nada muy organizado: “Es bastante relajado el ambiente, está muy alejado de un regimiento. Además, es una gran ayuda tener hijos más grandes porque sirven de ejemplo para los más chicos y, como manejan, cooperan con los traslados que son a toda hora”, cuenta.

Claudio concluye que sus seis hijos lo hacen muy feliz.“Una vez Clemente, el menor, me dijo algo que encontré genial (se ríe):“¡Papá, tienes tanta suerte! Vas a tener muchos nietos que asistan a tu funeral””.

Como abogado ¿Cuáles serían las tres leyes fundamentales de tu paternidad?

No sé si puedo mencionar tres, pero creo que es bueno inculcarles valores esenciales; en eso radica el rol de padre. No se trata de ser un “amigo” de los hijos, sino una  especie de entrenador o un referente. Entre los valores fundamentales que procuro inculcarles está el respeto a los demás (sobre todo a los menos afortunados), la honradez, la autoexigencia y el que aprovechen las oportunidades que les da la vida.

No debe ser fácil ser papá de seis, ¿Cuál ha sido la mayor dificultad?

Sin duda, el tiempo, porque es limitado y uno está sujeto a muchas presiones; entonces el desafío es poder darle a cada uno el espacio que necesita. No creo haber sido todo lo exitoso que hubiere querido en eso, menos dado que soy papá separado. Pero, aunque ya no tengo el contacto diario con ellos, intento hacer lo mejor que puedo en ese sentido.

¿Qué les gusta hacer cuando están todos juntos?

Lo que más nos une es comer bien; trato de hacerles asados y organizar comidas entretenidas, también nos gusta salir a restaurantes. Los martes los voy a ver y comemos todos juntos. Ojalá, pudiéramos mantener esta comida como una tradición que se proyecte al futuro, incluso cuando estén casados y tengan sus propias familias.  Además, nos encanta viajar, es una oportunidad de conocernos un poco más y de abrir la mente a nuevas experiencias; es la mejor inversión que uno puede hacer con, y para, los hijos.

A tu juicio, ¿Cuál sería el aporte que te entrega cada uno de tus hijos?

Ellos son muy críticos conmigo, lo que me encanta porque me ayudan a mi crecimiento personal. José Tomás aporta la prudencia, el idealismo, la fe y la confianza en el futuro. Pedro Pablo, su sensibilidad y la necesidad de ser querido. José Antonio, su tranquilidad, disciplina y su sentido del humor. Ignacio, el valor de la amistad, el cariño y su sensibilidad por los demás y sus hermanos. Francisco, la serenidad, el desprendimiento de lo material y su capacidad para gozar con las cosas sencillas. Y por último, Clemente, su generosidad, su gran cariño y el entusiasmo por aprender temas nuevos.

¿Cómo te gustaría verlos a futuro?

Espero que sean hombres honestos, justos, trabajadores y responsables. Como lo fue en mi casa, el tema de la educación es importante para mí. No tengo interés en que alguno sea abogado; me gustaría que sean personas diferentes a mí, de hecho ninguno se llama Claudio. No pretendo que me imiten, porque no soy un ser especial con una necesidad de trascendencia. No quiero arruinarles la vida exigiéndoles un parámetro de cómo deben ser sus vidas, sólo quiero que sean felices y se esfuercen para lograr lo que ellos decidan hacer.

 

Claudio Lizana

 

Un comentario en “Claudio Lizana, el desafío de ser papá de seis hombres”

  1. Seis hijos hombres! VALOR! Entrete la entrevista. Es especialmente interesante escuchar la visión y experiencia de un hombre separado y con un cargo demandante. Sigan así!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *