El juego en los niños; una función que va mucho más allá de la entretención

Juego y su importancia en niños

A pesar de que muchos padres pueden considerar el juego como una actividad de entretención, el juego en los niños implica una serie de procesos que contribuyen a su crecimiento y desarrollo. Conoce las principales funciones que tiene el juego en la vida infantil.

Los niños necesitan estar activos para crecer y desarrollar sus capacidades, el juego es importante para el aprendizaje y desarrollo integral. Ellos aprenden a conocer la vida jugando. A través del juego los niños buscan, exploran, prueban y descubren el mundo por sí mismos, siendo un instrumento eficaz para la educación.

El juego cumple muchas funcionas de vital importancia en la vida de un niño:

1. Función Educativa

El juego estimula el desarrollo de un niño permitiéndole hacer juicios sobre su conocimiento propio al solucionar problemas; de esta manera aprende a estar atento a una actividad durante un tiempo. Asimismo, desarrolla su creatividad, imaginación e inteligencia ante la curiosidad por descubrirse a sí mismo y a su entorno. El sentimiento de realización y las lecciones que aprende, lo motivan a ejercitar después sus ideas en situaciones de la vida real.

2. Función Física

El niño desarrolla habilidades motrices y aprende a controlar su cuerpo. El juego provoca un desahogo de energía física, a la vez que le enseña a coordinar sus movimientos e intenciones para lograr los resultados deseados en el juego.

3. Función Emocional

El juego resulta un escape aceptable y natural en el niño para expresar emociones que muchas veces con palabras no puede expresar. Permite a un niño desarrollar una actividad sin tener responsabilidades totales o licitantes en sus acciones. Fomentando su personalidad e individualidad, ayudándolo a adquirir confianza y un sentido de independencia. Se le permite tomar sus propias decisiones y reglas, sin que exista alguien más imponiéndose o reprimiéndolo.

4. Función Social

A través del juego el niño se va haciendo consciente de su entorno cultural y de un ambiente que había sido durante sus primeros años ajeno a él. Funciona como un ensayo para experiencias venideras ya que va entendiendo el funcionamiento de la sociedad y de las acciones de los seres humanos. De esta manera, aprende a cooperar y compartir con otras personas conociendo su ambiente. Asimismo, aprende las reglas del juego limpio, así como a ganar y perder.

Fuente: Jugando Juntos: un tercer lugar para niños de tres a seis años y su familia, Universidad de las Américas Puebla, México.

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