Familias y redes sociales, cercana lejanía

Internet y en especial las plataformas 2.0 se han trasformado en espacios de encuentro para los adolescentes. En estas plataformas ellos buscan expresar emociones, buscar identificación y generar nuevos códigos.  Sin embargo, nos preguntamos ¿Qué está pasando con la familia? Seguir leyendo

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Si bien, los jóvenes fortalecen sus vínculos sociales entre sus pares a través de las redes sociales, debemos considerar que con esto los vínculos familiares se ven debilitados. Esto, porque dichos espacios están orientados hacia su red de amistades y no a comunicarse con su núcleo familiar.

Por ejemplo, un adolescente de la RED Educativa 2.0 SerDigital comentó: “Mis amigos me conocen a través de las redes sociales. Ellos saben cuándo estoy triste o feliz por el estilo de música que subo, mis avatar o mis comentarios; ellos de inmediato me preguntan o responden, son fieles; en cambio mis padres ni siquiera se dan cuenta”.

Otra adolescente menciona que el mundo virtual forma parte de sus vidas porque se sienten comprendidos. Dicen que a la hora que están en las redes sociales siempre  hay alguien con quien poder conversar “en las buenas o en las malas”.

Padres ¡estemos cerca!

Uberlinda Martínez, educadora social del Programa de Alfabetización Mediática y Digital 2.0 (PADM 2.0) de SerDigital nos entrega consejos para los padres:

Compartir tiempo con los hijos: Conversen sobre sus gustos y eviten la crítica negativa. Vean lo positivo de sus nuevos intereses. Pueden comentar los aspectos que creen que no son buenos para ellos, pero siempre de forma asertiva.

Conocer a los amigos: Al no conocer a los amigos de nuestros hijos, es recomendable siempre estar al tanto sobre quienes son ellos, cuáles son sus intereses y de qué forma se relacionan (forma virtual o presencial).

Poner límites: Explíquenles a sus hijos que lo mejor para ellos implica cumplir ciertas reglas cómo, por ejemplo, definir horarios para comunicarse con su grupo de amigos.

Olvidar el prejuicio: Si dentro de su grupo de amigos, el adolescente comparte con jóvenes cuya influencia consideramos negativa, debemos actuar con prudencia. Como padres no seamos prejuiciosos; conozcamos más del contexto antes de reaccionar.

Aprendamos desde nuestros hijos: Compartamos más tiempo con nuestros hijos cuando utilicen las redes sociales. Ellos tienen el poder, son los especialistas, aprendamos de ellos. Veremos que ese espacio será rico en aprendizaje y en experiencia emotiva.

No se trata de que los adolescentes dejen de usar Internet para desarrollar sólo una vida familiar;  esto puede llegar, incluso, a sonar absurdo en estos tiempos. La importancia radica en promover la comunicación y el equilibrio entre las diferentes actividades que su hijo realiza cotidianamente.

Fuente: Internet y Familia ¿tan cerca y tan lejos? – Con la autorización de SerDigital.

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