Ignacio Valenzuela: “Soy un papá doblemente feliz”

El periodista deportivo de Canal 13 y CDF,  Ignacio Valenzuela se siente “doblemente afortunado”. Es papá de Jacinta y Lorenzo quienes pronto cumplirán dos años. “Parece de perogrullo, pero tener mellizos es lo mismo que tener una guagua, pero multiplicado por dos. Doble paciencia, doble energía, doble gasto, todo por dos.  Es un poco cansador, porque a esta edad hay que estar super pendientes con todo, porque están descubriendo el mundo. Lo bueno es que son completamente distintos, me entretengo mucho con ellos, lo que uno no tiene lo tiene el otro”, comenta. Seguir leyendo

Ambos (640) Ignacio

Por Carolina Méndez, The Mama Store.

A Ignacio la noticia de su paternidad doble le llegó por sorpresa un viernes de enero del año 2013. “Ese día supimos que seríamos papás. Al día siguiente yo viajaba por dos semanas a Argentina, al campeonato Sudamericano de fútbol Sub-20, y doce días después, cuando estaba en el estadio para transmitir el partido de Chile-Colombia llamé a María Pía (mi mujer) porque tenía la ecografía. Le pregunté si estaba todo bien y ella me contestó: “Sí, todo bien, tan bien que vienen dos” “, recuerda.

Desde que el periodista supo que venían dos niños comenzó a realizar apuestas sobre el sexo que tendrían sus hijos. “Desde Mendoza le avisé a mi familia y empezamos a prepararnos. Recuerdo que hicimos una apuesta: que eran niño y niña, dos niñas o dos niños. Yo aposté por dos niños, y perdí, es la apuesta más feliz que he pagado”, asegura.

El nacimiento de Lorenzo y Jacinta el periodista lo recuerda como un momento muy “rápido y emocionante”. “Estábamos en la clínica, Pía con 31 semanas de gestación y se acercó un doctor para decirnos: “llegó el momento, tienen que nacer”. En media hora estaba todo listo, doctor, anestesista, neonatólogo, enfermera, todo por dos. Nos advirtieron que generalmente los prematuros nacen callados, sin llanto. A las 6:40 nació Lorenzo chillando como chivo y un minuto después nació Jacinta, que no lloró pero se hizo pipí”, cuenta.

Los mellizos nacieron en perfectas condiciones, pero igualmente estuvieron en incubadoras y permanecieron un poco más de un mes en la unidad de neonatalogía.

Ignacio, es un papá todo terreno. Bajo su premisa “que es injusto que su mujer se lleve toda la carga con los niños”, él trabaja en equipo en la crianza de sus hijos. “Hacemos todo de a dos, desde mudarlos, darles comida, vestirlos, hacerlos dormir y también nos turnamos”.  Y agrega: “Por mis horarios de trabajo estoy harto con ellos, probablemente no todo el tiempo que quisiera, pero generalmente, la primera leche y la primera muda del día se las hago yo. Los aprovecho en la tarde, los puedo llevar al doctor, les compro juguetes, ropa, los saco a pasear y estoy bien presente en su día a día. La verdad es que esta pega se hace de a dos, es de mamá y papá”, afirma el periodista, quien calma las “pocas” pataletas de sus niños “con paciencia, canciones, juguetes e inventando historias”.

¿Cómo eres como papá?

Estoy muy pendiente de todo lo que hacen y lo que les pasa a mis hijos. Estoy preocupado de que aprendan y que sean buenos niños. La paternidad es linda, pero es intensa y hay que dedicarle tiempo.

¿Cómo cambio tu vida al convertirte en papá?

Fue un cambio positivo. Es un constante aprendizaje. Tengo el rol de educar y guiar a mis hijos y eso es muy satisfactorio. Me obliga a ser constante, a no desatenderlos nunca, lo que te genera un apego y complicidad muy fuerte con ellos. En lo más práctico, hay cosas que con mi señora podemos hacer menos, como salir o viajar, pero todo es cíclico y se van consumiendo etapas.

¿Qué ha sido lo más complicado de la paternidad?

Creo que la autoexigencia de ser un buen papá es lo que más desgasta. La preocupación porque estén sanos y que no les falte nada es lo más complejo. El resto son cosas accesorias, pero evidentemente el “no poder fallarles” es lo que más energía demanda.

Como periodista deportivo ¿qué rol juega el deporte en la educación de tus hijos?

Quiero que le tomen el gusto al deporte. De a poco salimos en bicicleta con ellos. Más adelante hay que mostrarles cómo se hace deporte y cuando sean más grades que elijan y practiquen un deporte, el que sea, pero que lo integren a sus vidas. El deporte ayuda mucho a entregarles valores, para aprender a ganar, perder y para trabajar en equipo. Eso es lo que a mí me enseñaron y me gustaría que ellos también lo disfruten.

¿Qué has aprendido de tus niños y qué han aprendido ellos de ti?

Que todos tenemos nuestro genio, nuestro carácter, que hay días mejores que otros, pero con paciencia y dedicación todo se hace más fácil. Todavía son muy chicos para profundizar más, pero con que ellos me entreguen una risa, basta y sobra.

¿Cómo te imaginas tus hijos a futuro?

Buenos hermanos y buenos hijos. Fundamentalmente queremos que sean buenas personas. Que sean esforzados, responsables, que valoren lo que tengan y esperamos que practiquen algún deporte.

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