José Miguel “Cote” Foncea: Un enamorado de su familia

Una casa llena de música y alegría es la del productor musical y baterista del grupo Lucybell José Miguel, “Cote” Foncea y su señora Marlla. Es como un escenario iluminado donde Cote se sube a tocar con sus niños José Miguel (5 años y medio) y Laura (6 meses). “Soy un enamorado de mis hijos y de mi mujer y eso me produce una plena satisfacción cuando estoy con ellos. Aprendí a separar la vida de músico, productor, emprendedor en los momentos que estoy con ellos. Para mí es fundamental que vean que soy un hombre orgulloso, feliz de mi familia y de lo que hago”, asegura. Seguir leyendo

Cote-Fonsea

Por Carolina Méndez, The Mama Store.

Cuando Cote Foncea se imagina compartiendo el escenario con su hijo cuando él sea grande se emociona “muchísimo”. “Ese momento me lo imagino de mucha complicidad, mucho cariño, mucha energía, cosas indispensables para hacer buena música”, reconoce.

Será porque su hijo “Cotecito”, antes de nacer, cuando estaba en la guata de su mamá, ya acompañaba a Cote en sus giras musicales, que hoy es el admirador número uno de la carrera de su padre. “A mi hijo le encanta cuando estoy en los escenarios, me mira y no despega los ojos de lo que hago. Le encanta el backstage, los aviones, los hoteles, viene listo para la gira. Ver a mi mujer y mis hijos al borde del escenario es lo mejor que me puede pasar en la vida, Es el público más exigente que tengo”, dice el productor musical del programa de canal 13 “The Voice”, quien además tiene junto a su mujer una productora de eventos corporativos.

Y agrega: “Creo que lo fundamental viene porque mis hijos me vean feliz haciendo lo que amo. Ahí se relaciona todo con el amor por lo que uno hace, los esfuerzos, lo inspirado que uno sea y como se lo cuente a los niños. Ellos me ven llegando de gira varias veces al año y me ven feliz, aunque a veces es muy triste estar lejos. Tengo la suerte de hacer lo que más me gusta en la vida y vivir de ello, entonces esa felicidad se las traspasamos con Marlla, quien también es muy feliz con lo que hace. Es fundamental encontrar esa ecuación”, opina.

¿Les has enseñado a tu hijo mayor a tocar batería?

Cotecito tiene un acercamiento bien relajado con la música, es un niño muy parecido a mí a esa edad. Más bien es observador que activo en un instrumento. Aunque el instrumento que, sin duda, más le atrae es la batería igual le gusta la guitarra. A nosotros no nos parece bien forzar la actividad musical ni el gusto por un estilo en particular, pero sí incentivarla escuchando música todo el día y así ir viendo cómo ya va adquiriendo y desarrollando sus gustitos. En mi casa y en el auto se escucha de todo, literalmente. Entonces los gustos musicales son variados, desde el pop hasta el rock, pero sobretodo Michael Jackson. Creo que en la formación musical el ABC es lo más importante, y tener un gusto creo que es más importante que definir un instrumento. Además, si quiere ser médico, yo lo apoyaré en cualquier disciplina de la misma forma. Aunque creo que si siguieran mis pasos, sería el promotor principal de lo que ellos hagan y mi carrera pasaría a segundo plano. Ellos son lo más importante y tendrán mi apoyo en lo que necesiten y en la carrera que tengan.

¿Cómo son los momentos de complicidad con tus hijos?

Hay varios momentos, todos los días. Con Cotecito nos abrazamos en las mañanas antes de vestirlo para que ese momento sea pausado y no apurado. También nos tomamos de la mano en el auto cuando vamos al colegio, escuchamos Michael Jackson y nos vamos corriendo a la sala escuchándolo a todo volumen. Armamos Legos o cocinamos, dibujamos, vemos películas, todos los momentos son importantes para los niños y mucho más para nosotros como papás. Siempre me he planteado aprender yo más de mis hijos que ellos de nosotros como papás. Y cada momento cuenta para ellos. Acostarlos es algo único también, desde el pijama, lavado de dientes y el cuento que le leo, trato de no perdérmelo nunca.

¿Cómo te defines como papá?

Enamorado de mis hijos y de mi mujer. Muy protector, aclanado, soy muy bueno para regalonearlos y mimarlos, hacerles cariño. Me gustaría ser un papá que inspirara a realizar los sueños, las vocaciones, un papá que apoye en todo momento, sea cual sea la situación. Que se preocupe de las relaciones humanas mucho más allá de las cosas materiales. Que inculque el respeto por todos, el amor, la pasión y el seguir los sueños. Creo que estoy en un permanente proceso de aprendizaje de cómo ser un buen papá. Si para mis hijos soy la mitad de lo que fue mi papá para mí, habré cumplido mi objetivo.

Con tu guagüita de seis meses, ¿eres un papá cooperador?

Soy un papá bien “ayudador”, aunque no tengo la cara para compararme con lo que hace Marlla, mi mujer, ella es todo. Pero mudo, saco flatitos, doy mamadera, etc. Además Laura, nuestra hija, es un encanto, se ríe todo el día, es una muñeca exquisita y hace este trabajo algo muy fácil.

¿Cómo recuerdas el nacimiento de tus hijos, los partos?

Uff… recuerdo todo, los olores, los nervios, mi vestimenta, el camino a la clínica, la emoción, cada segundo… Siempre he tenido una cercanía frustrada a la medicina y como me apasiona, viví cada minuto de ambas cesáreas. Ambos partos fueron momentos muy mágicos, con mucha energía, inolvidables. Recuerdo que los doctores de mis niños fueron increíbles asesores en todo momento, antes y durante el parto.

¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades como papá?

Bueno, quizás sobre mis fortalezas pueda decir que soy un enamorado de mis hijos, de mi mujer y eso me produce una plena satisfacción cuando estoy con ellos. Aprendí a separar la vida de músico, productor, emprendedor en los momentos que estoy con ellos. Para mí es fundamental que vean que soy un hombre orgulloso y feliz de mi familia y de lo que hago. Sigo los sueños y trato de conquistarlos. Y eso lo perciben en el cariño con el cual nosotros los involucramos con nuestro trabajo. Por lo mismo creo que en pequeños detalles está un universo de enseñanza para ellos. En las debilidades es que soy muy  aprehensivo (exclama), pero mi mayor de todas las debilidades son ellos, ellos son mi debilidad y mi fortaleza más grande.

Si tuvieras que definir a tus hijos, ¿Cómo sería? 

Cotecito es muy observador, respetuoso, musicalmente alerta y muy regalón. Cuando nació Laura su mundo y la relación con nosotros obviamente se vio alterada, pero siempre ha sido muy cariñoso con su hermana y con nosotros. Laura es risa, cariño, amor y ternura. Nunca conocí a alguien que se riera de esa forma, al mirarnos, es una luz, es increíblemente luminosa.

¿Qué esperas de tus hijos a futuro? 

Espero que sean personas alegres, respetuosas, libres, soñadoras, curiosas y realizadas. Sea cual sea la situación, nosotros siempre los apoyaremos. Les daremos las herramientas para poder acentuar y estimular las habilidades más espirituales. Conciencia del entorno, que sean atentos a los cambios y a las personas. Creo que teniendo generaciones de niños alegres e inspirados, conscientes y respetuosos por los demás, crearemos una sociedad más equitativa y equilibrada, más alegre y agradable de vivir.

Si tuvieras que ponerte una nota como papá, ¿cuál sería?

Uff…difícil yo creo que estoy y estaré siempre aprendiendo a ser padre. Los hijos son un universo de enseñanza para nosotros también, por lo que creo que es una simbiosis. Yo como papá creo que soy un 7, o espero serlo para ellos y mi esposa.

¿Qué has aprendido de tus hijos y qué han aprendido ellos de ti?

He aprendido un sinnúmero de cosas. La calma, el escuchar, el mirar a los ojos, identificar momentos de injusticias y poder conversarlo con ellos. He aprendido a escuchar, a llorar, a reír a carcajadas. He aprendido que no hay nada más importante que mis hijos y mi esposa y que nos tenemos que potenciar unos a otros. Imagino que ellos están aprendiendo harta música, que somos papás felices, que nos gusta trabajar pero que ellos son lo primero.

¿Te gustaría agrandar la familia?

Conversando con Marlla, creo que nuestra situación actual está excelente. Tenemos un hijo de 5 años y medio y una bella hija de 6 meses y medio. No podríamos pedir más. Por el momento la familia se queda con esta configuración. Viviendo esta experiencia de ser papá, creo que me gustaría tener muchos hijos, aunque como la vida de pareja es de a dos, dejaremos que la historia se siga escribiendo solita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *