Macarena De La Calle:  “Valió la pena luchar para volver a ser mamá”

Esta periodista y académica de relaciones internacionales de la Universidad Católica, nos cuenta los detalles de su reciente embarazo y su batalla por regresar a la maternidad. Un camino pedregoso de más de tres años de búsqueda y frustraciones donde nunca perdió las esperanzas. “A pesar de todo lo que vivimos jamás nos dimos por vencidos, estábamos convencidos que llegaría nuestra primera hija. Hoy, estamos demasiado felices y emocionados con Josefina, que ya tiene siete meses”, sostiene. Seguir leyendo

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Por Carolina Méndez, The Mama Store

Macarena recorrió una ruta de esfuerzo, donde el apoyo de su marido Pedro fue crucial Esta periodista nos relata cómo vivió su reciente embarazo después de ocho años de haber tenido a su primera hija. “Siento que empiezo todo por primera vez. Tuve a Emma (8) a los 28, pero ser mamá a los 36 es un mundo de diferencia”. Y agrega que a las parejas que tienen problemas de infertilidad les diría que sigan intentándolo y que no se rindan, pues sin duda, vale la pena.

¿Cómo fue tu embarazo?

No fue normal, me costó mucho quedar embarazada. Fueron tres años y medio de espera, durante los cuales consultamos tres clínicas buscando respuestas y soluciones. Nunca se supo qué era lo que pasaba. Todos los exámenes que nos hicimos salieron bien, pero los tratamientos no nos funcionaban. Por eso, cuando finalmente el test de embarazo me dio positivo, intenté no hacerme muchas ilusiones hasta sentir que mi guagüita estaba más firme. De hecho, la incertidumbre fue larga, porque tuve dos veces síntomas de pérdida. La primera vez estuve dos días en cama. La segunda oportunidad fue a las ocho semanas y tuve un desprendimiento que me obligó a estar dos semanas en reposo. Como soy inquieta fue complicada esta etapa. Después me recuperé y desde entonces todo se regularizó. Tenía mucho susto de una pérdida, por eso no le conté a mi hija mayor hasta que tuve doce semanas y el embarazo estaba confirmado. Yo recién a los cinco meses de embarazo me relajé y lo sentí más seguro.

Cuéntanos cómo fueron tus primeros meses de espera

Al principio tuve un poco de asco y vomité un par de veces. Además, subí quince kilos y con mi embarazo anterior sólo nueve. Tenía una guata gigante y como soy corta de talle, todo el día sentía que me faltaba la respiración. Esta vez acumulé mucho líquido y se me tapaban los oídos. Me hice drenaje dos veces a la semana, bajé el consumo de sal y caminé. A partir de los seis meses empecé a desvelarme y en las noches me lo googleaba todo por internet, buscando información de mi guagua. A diez días de tenerla manejé para todas partes, caminé, nadé y sólo dejé el tenis.

¿Qué diferencia tuviste entre tus dos embarazos?

Es completamente distinto haber tenido mi primera hija a los 28 que a los 36. En el primer embarazo nunca me sentí agotada. Yo creo que el cuerpo está hecho para tener guagua en la década de los 20 y no en la de los 30. Después de ocho años es como ser mamá primeriza. Además, que a mi primera hija la tuve en Australia.

¿Cómo viviste tu primer embarazo en Australia?

Tenía 28 años, estaba más sola, sin la familia que tengo acá. Recuerdo que ese primer día en la clínica fue muy rico, disfruté regalonearla, estar a solas con ella. Por mi seguro médico tuve salud privada y me atendió un médico excelente, que me dio mucha seguridad. Allá salía para todas partes con mi guagua y nunca se enfermó. Cuando Emma tenía seis meses me di la vuelta al mundo con ella. Acá pretendo sacar a Josefina para todos lados, no tengo miedo que se enferme, porque le daré pecho y todos los cuidados que necesita.

¿En qué consistió tu alimentación en estos nueve meses?

Siempre tomé vitaminas y al quedar embarazada ya llevaba tres años y medio consumiendo ácido fólico. Cuando quedé esperando también sumé vitaminas prenatales hasta el cuarto mes, luego empecé con calcio y hierro. En la alimentación me cuidé de la listeriosis y otras infecciones. Por eso no comí nada de quesos maduros, paté, hamburguesas, salchichas, ni sushi. Lo bueno es que justo había dejado de fumar hace un año y no tomé nada de alcohol.

¿Cómo tomó tu hija mayor la llegada de su hermana?

Cuando le conté  que estaba embarazada fue un drama, lloraba y se tiraba al piso. Es hija única y muy regalona. Estuvo muy celosa, pero ahora está muy feliz, emocionada y muy preocupada de cuidar a Josefina. Van a tener mucha diferencia de edad, pero después se van a acompañar.

Yo mamá

Tips de belleza en el embarazo: No soy de cuidados muy extremos. Obviamente me puse crema todos los días para prevenir estrías, pero creo que es más un tema de piel, y en ese sentido tuve suerte. Además, traté de salir a caminar bastante, y nunca me quedé quieta.

 

El producto infaltable: La mochila para llevar a mi guagua. Me permite estar junto a ella y me da seguridad. No tienen en Chile la marca que yo usé en Australia. Menos mal que guardé la de mi hija mayor.

Chupete: Es indispensable, un salvavidas, de verdad creo que se exagera con el tema de los efectos o de lo que cuesta sacárselo a los niños.

Mi guagua en mi pieza: Estará con nosotros tanto por comodidad como por apego.

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