Marianne Stuck: “Quiero que mis hijos sean tan chilenos como americanos”

La arquitecto Marianne Stuck está viviendo con su familia en Aspen, Colorado en Estados Unidos. En el centro de esquí más renombrado del mundo está criando junto a su marido estadounidense a Aurelia (7) y Sebastián (1 año). “Me gustaría que mis hijos fueran bien cercanos a Chile, aunque vivan en Estados Unidos. Que conozcan sus tradiciones y su cultura, no de lejos como un turista que va de visita, sino que puedan conocerla y vivirla de cerca. Para eso ahora me aseguro de que por lo menos una vez al año vayamos de visita y ojalá en el futuro puedan pasar más tiempo allá. Quiero que sean tan chilenos como americanos y que conozcan parte de sus raíces”, comenta. Seguir leyendo

Mariane-Stuck

Por Carolina Méndez, The Mama Store

Marianne vive en uno de los lugares más envidiables para los amantes del deporte blanco. Hace cuatro años llegó junto a su familia para instalarse en Aspen. Esta ciudad pequeña y uno de los centros de esquí más exclusivos de Estados Unidos se caracteriza por su tranquilidad y seguridad. “Aquí no me tengo que preocupar si Aurelia anda afuera jugando con otros niños. Poder saber que tus hijos pueden andar libres y tranquilos corriendo afuera, que pueden dejar una bicicleta en la calle y nadie se la va a robar, es lo que más valoro. Las casas no tienen rejas ni medidas de seguridad, porque no las necesitas”.  Y agrega: “Lo malo es que se echan de menos las redes tan cercanas que uno tiene en Chile, y que sabes que siempre van a estar ahí si los necesitas. Acá te las tienes que arreglar sola no más, y eso cuesta. También es más difícil porque es muy caro tener algún tipo de ayuda doméstica, y en vez de poder llegar a la casa y relajarte, tienes que preocuparte de lavar, cocinar, etc, etc!!!”, exclama la arquitecto quien trabaja part-time en una gran e importante oficina de diseño urbano en Estados Unidos.

Marianne sale todos los días de su trabajo a las 14:3º horas y tiene las tardes para estar con sus hijos. “Me encanta mi horario porque me permite seguir desarrollando mi carrera, pero también tener tiempo de calidad con mis niños. Aunque a veces el trabajo de diseño es bastante demandante y me obliga a trasnochar, estoy feliz con este sistema. Valoro mucho mi carrera, pero tengo mis prioridades súper claras y mis hijos son lejos lo primero”, declara.

Aurelia nació en Santiago donde vivió hasta los tres años. Marianne cuenta que su hija mayor se siente bien chilena y le gustan mucho las tradiciones de su patria natal. “Es súper despierta y activa, le encanta el arte y la ciencia. Practica esquí desde que llegamos a Aspen y también le gusta el fútbol, y el ballet. Habla perfecto inglés y español, lo que trato de mantener hablándole solo español en casa”, cuenta. Mientras su hijo Sebastián nació en Estados Unidos y es un “regalón exquisito que ya está demostrando su carácter decidido”, dice su mamá.

¿Cómo te defines como mamá?

Diría que soy una mama súper agradecida, dedicada, e involucrada. Mis hijos son un regalo de la vida, y aprovecho cada minuto que paso con ellos. Disfruto verlos crecer y aprender, y me encanta poder jugar con ellos y hacer cosas juntos. Cada rato que tengo durante el día lo aprovecho para hacer cosas, ir al parque, ayudar a Aurelia con sus tareas, cocinar juntos, etc.

¿Cuáles son tus debilidades y fortalezas como mamá?

Debilidades, que soy aprehensiva y los sobreprotejo. Fortalezas, creo que soy muy dedicada a ellos, bien cómplice y parte de sus cosas del colegio y en sus actividades extra programáticas. Les dedico harto tiempo, no porque me sienta culpable, sino porque realmente lo disfruto.

¿Cómo son los momentos de complicidad con tus hijos?

Cuando llego del trabajo estoy un rato con Sebastián, y después que lo acuesto para su siesta, le dedico tiempo a Aurelia. Nos gusta dibujar juntas, leer, o jugar algo. Todas las tardes (cuando no hace mucho frio!) también los llevo al parque y aprovecho de que jueguen afuera. Los fines de semana nos gusta salir a hacer hiking, andar en bici o en invierno ir a esquiar. Aurelia ya esquía casi mejor que yo (exclama).

¿Cómo es estar casado con un americano en la etapa de la maternidad?

Los americanos en general son bastante más cooperadores que los chilenos. Como están acostumbrados a arreglárselas solos, y se van de casa a los 18 para ir a la universidad, no tienen problema en ayudar con lavar, cocinar, limpiar o planchar. Mi marido es un siete en eso, le encanta cocinar, y de hecho me ayuda mucho con la casa y con los niños. Las tareas son bastante repartidas, y eso ayuda mucho. Aurelia y él se encargan de los desayunos del fin de semana, que son bien elaborados.

 ¿Qué diferencia encuentras entre la crianza que tienen las mamás chilenas y las mamás estadounidenses?

Yo diría que las mamas chilenas somos más “mamas helicóptero”. Estamos más encima de nuestros hijos, protegiéndolos y guiándolos. Acá las mamas los crían de manera mucho más independiente, ya desde bien chicos. También las latinas somos más cariñosas, de abrazar y andar besuqueando a nuestros hijos, lo que me encanta, de dormir con ellos en la cama, lo que también me encanta y regalonearlos harto. Acá por lo general son más frías y menos demostrativas.

¿Cómo lo haces con el idioma y tus hijos? ¿Hablan inglés y español?

Aurelia habla los dos idiomas. Yo le hablo solo en español, y también trato de que leamos libros en español. Hasta el año pasado fue a una escuela bilingüe, así es que eso también le ha ayudado a mantener el idioma. Mi marido les habla solo en inglés. A veces también les hablo un poco de alemán. Aurelia entiende lo básico, pero es difícil encontrar el tiempo para poder enseñarles tantos idiomas distintos. Con que mantengan inglés y español, ¡yo feliz!

Fuiste mamá en Estados Unidos, ¿Cómo fueron tus partos? ¿Cuál es la diferencia con Chile?

El parto con Sebastián fue bastante fácil y el hospital donde lo tuve (en Aspen) muy bueno. La mayor diferencia es lo personal que es la relación con tu medico en Chile, siempre ves al mismo doctor. Lo puedes llamar, y básicamente te acompaña durante todo el embarazo y parto. Se establece una relación de confianza que acá no se da. Aquí en general las consultas tiene más de un doctor que te ve, o enfermeras, y aunque son bien preparados, no se da una relación tan cercana. Por otra parte, se nota la diferencia de tener guagua en un hospital grande y uno más pequeño como el de Aspen, en Chile ven cientos de partos al día, acá con suerte uno o dos.

¿Tienes planes de quedarte para siempre allá o esperan volver?

Por ahora no tenemos planes de volver, pero uno nunca sabe las vueltas de la vida, así es que solo el futuro dirá. Lo que si trato es de mantener una relación bien cercana con Chile, tanto en lo personal como laboral, ya que quiero que aunque estemos lejos, el vínculo sea fuerte.

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