Mario Mauriziano: “Ser papá es lo mejor que me ha pasado en la vida”

Así como su pasión por el fútbol ha sido el motor de su carrera, el amor del periodista deportivo por sus cuatro hijos dice que “es lo mejor que me ha pasado en la vida”. “No sé exactamente que han heredado ellos de mí, pero de lo que sí puedo dar fe, es que ellos son una versión ultra mejorada de mí. Son más nobles, más inteligentes, mejores deportistas y tienen una visión de vida más evolucionada”, asegura. Seguir leyendo

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Por Carolina Méndez The Mama Store

Por la tradición familiar de Mario Mauriziano sus cuatro hijos llevan nombres italianos. Luca (16), Chiara (14), Mattia (12) y Agostina (9) desde chicos se han “empapado” de la enorme riqueza cultural italiana y sobre todo del concepto de la unión familiar de esa cultura. “Todo lo que tenga que ver con Italia, como la cocina y las clases de italiano se los inculca mi mamá, su nonna; tres de mis cuatro hijos conocen la tierra de sus abuelos y tienen pasaporte comunitario”, comenta y agrega que por su sangre italiana es un apasionado de la vida y que estos genes también los heredaron sus hijos.

Mario es comentarista deportivo del canal de fútbol CDF y de radio Agricultura. Y como su vida está marcada por el deporte, éste es uno de los valores más importantes que le ha inculcado a sus niños desde chicos. Como un hombre ligado al fútbol, sus dos hijos también heredaron su pasión por la pelota. Juntos van al estadio y son fanáticos de los partidos locales e internacionales. Ellos son de Colo Colo, mientras Mario sigue al equipo que esté jugando mejor. “Con mis hijos a veces jugamos fútbol, pero ellos son mejores que yo”, dice el periodista quien está separado y vive con sus dos hijos hombres. Con sus hijas en cambio, Mario cambia las canchas de fútbol por algún mall o restaurant; a ellas les encanta salir de compras o ir a comer con su papá.

El periodista cuenta que sus cuatro hijos están conscientes de la exposición pública a la que él está sujeto en televisión. “Ellos se ríen mucho cuando hablan mal de mí, lo toman con humor y me lo hacen saber, si hasta pareciera que apoyaran esas críticas”, (dice riendo).

¿Qué importancia le das al deporte como valor para tus hijos?

Es fundamental; el deporte, como reza el slogan, es vida, y sirve no sólo para la salud, sino que además acarrea un montón de valores que he querido incorporar siempre en la vida de mis hijos. Se los he inculcado apoyándolos a full en el deporte que elijan. Ellos saben que deben hacer algo y que si están tirados en la casa viendo tele los castigo. De lo que más le hablo a ellos es de la lectura, fundamental en el desarrollo de las personas, y del deporte, para que lo practiquen siempre.

¿Cómo te definirías como papá?

Ser papá es lo mejor que me pasó, me pasa y me pasará en la vida. Si no lo hubiese sido, jamás habría conocido la palabra amor en la dimensión que se me da con ellos. Gracias a Dios puedo ser un papá presente, por lo que le dedico mucho tiempo a mis hijos, desde llevarlos a distintas partes, hasta ayudarlos en los estudios. Con los permisos no soy muy estricto, aunque de lo que sí me preocupo es de ir a dejarlos y buscarlos siempre. No me gusta que se vayan ni en taxi ni con amigos, quiero asegurarme de saber cómo llegan y cómo vuelven.

¿Tienes algún “mea culpa” con la paternidad?

Más que mea culpa, la pregunta constante que me hago es si lo estoy haciendo bien y si a mis hijos les entrego el tiempo, la dedicación y las herramientas suficientes para desarrollarse en la vida. Trato de estar tiempo por separado con cada uno, pero es difícil porque son cuatro y yo estoy separado y vivo con dos de ellos. Aparte, por sus obligaciones académicas y como son muy deportistas, varios días salen muy temprano en la mañana de la casa y llegan a las siete y media  de la tarde a estudiar, comer y descansar.

¿Qué has aprendido de tus hijos?

Todos los días se aprende de ellos, las nuevas generaciones vienen muy evolucionadas en varios aspectos de la vida y me aprovecho de eso para nutrirme de cosas que ellos me entregan y que yo no tenía internalizado.

¿Qué valores les has trasmitido?

El respeto a las personas, a la palabra empeñada, al compromiso y a luchar hasta el final por todo lo que quieran lograr, sin darse nunca por vencidos.

¿Qué esperas de ellos a futuro?

Me gustaría verlos felices, sabiendo que la vida no es fácil y que muchas veces nos muestra caminos algo irregulares. Que sepan que al final del día, si todo resulta positivo, es porque las cosas se han hecho bien; ojalá les resultara siempre así, para todo, ellos siempre, contarán con mi apoyo.

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