Matilda Svensson: Mamá de tres generaciones

La locutora radial y presentadora de televisión sueca Matilda Svensson nos cuenta cómo es ser mamá de tres niños en etapas distintas. Mamá de Thomas (17), Alina (6) y Lukas,( 3) dice que lo más lindo es cada minuto que vive con ellos. “Los detalles de sus gestos y sonrisas te salvan hasta el día más oscuro”. Seguir leyendo

Matilda-Svensson

Por Carolina Méndez, The Mama Store

Matilda tiene un hijo en el jardín, otro en el colegio y uno que pronto entrará a estudiar geología a la universidad. “Es bastante complejo ser mamá de niños de diferentes edades, pero no es imposible. La clave es llevar una vida sana para tener fuerzas y energía para ellos”. A la comunicadora le toca hacer dormir a los pequeños por las noches, levantarse muchas veces a las tres de la madrugada para ir a buscar al más grande a alguna fiesta y luego despertar a las siete de la mañana porque el más chico quiere desayunar. “Pero es lindo, los tres se aman demasiado y a pesar de las diferencias de edad que hay entre ellos juegan juntos”, comenta.

La locutora radial fue mamá a los 21, “muy joven e inexperta”. Un embarazo que no fue planificado, pero como tenía muchos sueños, fue mamá, estudió y trabajó al mismo tiempo. “Fueron años intensos y vividos a concho”, recuerda.

Pasó la locura de esos años y Matilda quiso ser mamá otra vez. “Tuve una pérdida de gemelas con seis meses de gestación. Tras ese triste episodio que marcó fuertemente mi vida, llegó Alina y como me había quedado el vacío maternal de dos pequeñas, apenas nació mi hija sabía que tenía que tener otro más, así fue que encargamos a Lukitas que hoy está por cumplir tres años”.

Fiel a su pasión musical, en la casa de Matilda siempre ha habido un piano y una guitarra. Una pasión que heredó su hijo más grande quien es un talentoso músico. “Con mi hijo mayor intentamos con mi marido compartir el gusto por el rock y hasta los 10 años él era fanático de las mismas bandas que nosotros. Pero en su búsqueda adolescente empezó a escuchar de todo. Los más pequeños no estoy segura si han heredado el oído musical del hermano grande, pero habrá que ver las señales”, sonríe.

¿Cómo eres como mamá?

No sé si soy muy buena mamá, pero amo a mis hijos más que a nada en el mundo. A veces uno se compara con otras mamás y no sabe bien cómo lo hacen para enseñar tan buenos modales, idiomas, sanas costumbres, etc. Yo hago lo mejor que puedo, pero mi prioridad es siempre entregarles mucho amor, seguridad y espacios de comunicación. Lo demás no digo que no sea importante, pero lo hago en la medida en que no sea un estrés. Creo que soy una mamá cariñosa, relajada y presente.

¿Qué ha sido lo más difícil de tu maternidad?

Tratar de cumplir los objetivos que uno se propone con los niños y prepararlos lo mejor posible para enfrentar la vida. Es difícil saber hasta qué punto puedo adaptar los límites que me parecen apropiados a la sociedad actual, la responsabilidad de que sus vidas están en nuestras manos.

¿Qué has aprendido de tus hijos y qué han aprendido ellos de ti?

De mis hijos aprendo cada minuto a ver las cosas con claridad. Su sinceridad y amor incondicional me recuerda cómo debo ser. Ellos tienen la convicción, el entusiasmo de sus sueños, tienen fuerza, valores intachables, tienen visión, pasión y transparencia. De mí, quizás la persistencia, el amor por la naturaleza, el gusto por la música, el deporte y el amor a Dios.

¿Cómo te imaginas a tus hijos a futuro?

No me gusta proyectarlos demasiado, solo quiero que crezcan felices, protegidos, con amor, y que ellos mismos puedan descubrir cómo quieren que sean sus vidas. Eso sí me proyecto cerca de ellos. El más grande está por entrar a Geología en la universidad. La segunda es muy consciente de su entorno, ecologista, artista, sensible y muy inteligente, así que me imagino que algo de eso se verá reflejado en su vida; y el más pequeño es todavía un bandido loco, muy alegre, inquieto y cariñoso, no tengo idea que sorpresa saldrá de esa cabecita.

¿Qué te gustaría decirles a tus hijos en esta entrevista?

Que los amo con toda mi alma y que espero que luchen por lograr sus sueños, sabiendo que cuando las cosas cuestan, se construye algo bueno. Que amen, respeten y sean firmes con sus convicciones. Que disfruten la felicidad que cada día trae consigo.

Matilda-Svensson-hijos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *