Trastorno de lenguaje en los niños

La fonoaudióloga Milena Segovia se refiere a las causas, tratamientos y expectativas del Trastorno del Lenguaje. “El desarrollo del lenguaje se considera con retraso cuando lo que el niño habla no se entiende claramente o no comprende lo que le dicen, en relación a lo esperado para su edad cronológica. Cuando se afecta solo el lenguaje sería un trastorno específico del lenguaje y con esto puede afectarse la pronunciación, la formación de oraciones, la adquisición de vocabulario o  la comprensión de enunciados verbales”, explica. Seguir leyendo

Dificultades-lenguaje

Por Carolina Méndez, The Mama Store.

¿Cuáles son las principales causas de este trastorno?

Las causas generalmente no están determinadas, sin embargo, al revisar las historias de los niños se pueden repetir factores como que alguno de los padres, primos o tíos hayan presentado alguna dificultad en el desarrollo del lenguaje, dificultades de atención o trastornos de aprendizaje, por ejemplo. Lo anterior, siempre que no exista una causa atribuible, como dificultades durante la gestación o el parto, síndromes varios, déficit auditivo o algún trastorno neurológico, en cuyo caso la causa estaría determinada y el trastorno de lenguaje seria secundario.

¿Cuáles son los síntomas principales?

El hilo conductor de los síntomas es un retraso del lenguaje con respecto a sus pares en edad. Esta condición, la mayoría de las veces, es observada por personas que no pertenecen al núcleo familiar (tías del jardín o familiares a los que ve ocasionalmente), pues en la casa se genera un código donde se entiende todo lo que dice el niño. Esta dificultad en el lenguaje puede estar acompañada con que el niño muestre rabietas o reacciones explosivas frecuentes debido a la incapacidad de expresarse claramente. También puede que permanezca largos ratos en silencio, que se vuelva más independiente o autosuficiente, o que su juego se torne más solitario; además le puede costar separarse de sus padres, ya que los otros no entienden lo que dice. También, entre los síntomas, el niño más allá de los tres años puede mantener “un idioma propio”, o utilizar frases cortas como por ejemplo “auto yo” o “mamá mío”  y que reduzca las palabras a dos sílabas “pota o posa” en vez de mariposa por ejemplo.

¿Cuáles son los tratamientos que se deben seguir?

Si se trata de un trastorno de lenguaje secundario, en que se afecten otras áreas aparte del lenguaje, es el médico tratante quien indicará las terapias a recibir por los profesionales indicados, ya sean fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos, psicólogos o psicopedagogos y se debe determinar la prioridad y frecuencia de cada uno de ellos con el fin de no colapsar al niño ni a sus padres con tanta terapia.

En el caso de trastorno de lenguaje específico, deberá en primera instancia ser evaluado por un fonoaudiólogo y a partir de eso determinar el tratamiento, con el fin de alcanzar un desarrollo del lenguaje esperado a su edad.

¿A qué edad es común que se presente este trastorno?

Las dificultades de lenguaje específicas, se diagnostican y se evidencian con mayor claridad desde los dos años y medio, debido a que es una edad significativa en el uso intencional del lenguaje como herramienta de comunicación y es cuando se comienzan a utilizar palabras y frases más complejas.

¿Cuáles son las expectativas para este tipo de trastorno?

Dependerá de cada caso en particular, mientras más leve, mejor será el pronóstico. La gravedad está determinada por las áreas del lenguaje afectadas. Es necesario ver si solo se afecta la pronunciación, la formación de oraciones, el vocabulario o si al niño le cuesta comprender instrucciones largas. Además, se debe analizar si las dificultades de lenguaje coexisten con dificultades de atención, poca memoria, inquietud motora o dificultades psicomotrices, entre otras.

¿Cuándo es oportuno consultar a un profesional?

Mi consejo es consultar siempre que exista la sospecha, los padres tenemos una intuición importante respecto a nuestros hijos. También cuando observemos que a los pares de la misma  edad se les entiende mucho más lo que dicen, cuando las tías del jardín lo sugieran o cuando a los familiares, que no viven con el niño, les cueste mucho entenderle. Ante la sospecha es mejor tener una apreciación certera del desarrollo de lenguaje, porque esto nos permitirá, si lo requiere, recibir un tratamiento oportuno, “antes es mejor”, los tratamientos son más cortos y se evitan secuelas en otros aprendizajes, como la lectoescritura y el juego e interacción con los pares.

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